- Una oscuridad que lo envuelve todo. De repente, la voz de un niño, asustada, cuestionadora, atraviesa la oscuridad… Los primeros rayos de luz parpadeantes comienzan a esculpir formas misteriosas fuera de la oscuridad… Entre ellos, un hombre muy viejo. Él tranquiliza al niño, exhortándolo a ver las maravillas de la tierra. Y es con los ojos de este niño que seremos testigos de la creación del mundo. La naturaleza cobra vida a la primera luz del amanecer, recreando los siete días de la Creación. Adán aparece, y pronto se le une Eva. El paraíso podría ser suyo, pero a medida que pasa el tiempo, se vuelven inquietos, inquisitivos… Se acercan al Árbol del Conocimiento y descubren el dolor, el sufrimiento y la mortalidad. Sus hijos Caín y Abel presentan una historia que continuará oscureciendo la Creación hasta el fin de los tiempos. Y enojado por la corrupción de la progenie de Caín, por la lujuria y la codicia que gobierna las ciudades, Dios promete borrar a sus criaturas y comenzar de nuevo. Con Noah y su familia. Se construye el arca, los animales llevan a sus corrales, y la lluvia comienza a golpear las maderas, inundando la tierra, trayendo miedo y muerte. Cuando las lluvias han devastado el mundo, las aguas retroceden, el arca toca tierra y la paloma enviada por Noé regresa con una rama de olivo – el signo de una nueva vida y de un nuevo pacto con Dios.