Judá, un pequeño cordero con el corazón de un león, es llevado por los habitantes del pueblo hacia Jerusalén para ser sacrificado. Al enterarse, sus leales amigos del establo de Belén —un burro, un cerdo, un gallo, una vaca y un ratón— se embarcan en un divertido y peligroso viaje para rescatarlo. Esta búsqueda los lleva a encontrarse con Jesús durante su juicio, crucifixión y resurrección, entrelazando el humor y la aventura con el mensaje central de la fe cristiana.